Martin de Candre lo ha vuelto a hacer, ha dado con la tecla y sabe cómo abrirnos los bolsillos para vaciarlos.
En vista del éxito de la campaña navideña pasada, han vuelto a sacar las ediciones limitadas Vétyver, Rosas, más ésta de cítricos. No me lo pensé ni un segundo, tuve otro impulso “ahorrador”.
Estos jabones se han ganado por derecho propio un lugar en el olimpo de los dioses del afeitado. Para mí son los mejores jabones del mundo, así, sin más.
MdC Agrumes:

Qué os voy a contar a estas alturas de la película que no sepáis sobre este jabonazo. Se trata de un MdC con todo lo que ello implica.
Espuma a espuertas con una mínima carga, en un tiempo récord.
Las cualidades de la espuma son de sobra conocidas.
La 'mousse' que se forma con nuestra brocha es acolchada, deslizante y protectora. Hace que la cuchilla se deslice como por una pista de hielo.
La presentación cambió ya el año pasado. Ya no viene en el tarro de vidrio que acostumbraba. Ahora el material escogido es PETG (PolyEthylen Terephthalato de Glicol), menos pesado que el vidrio.
Personalmente a la elección de este material sólo le veo ventajas (nos evitamos posibles sustos en caso de resbalón y caída, por poner un ejemplo).
En definitiva, un envase de calidad que se siente así en nuestras manos.
La formulación es la habitual a la que nos tienen acostumbrados, salvo porque es esta variedad está en segundo lugar el agua en vez de en el tercero, como tienen en común el resto de variedades. Y no lleva tallow, no le hace falta le pese a quién le pese.
En el INCI dentro de la fragancia aparecen declarados unos terpenos (compuestos orgánicos derivados del isopreno) contenidos en los aceites esenciales que componen el aroma.
Son el limonene, el citral, el linalool, y el geraniol.
Su aparición es normativa legal si superan un cierto porcentaje en la formulación del producto que los integra.
He aquí una foto de los ingredientes:

Y ahora la parte más subjetiva, el aroma. Partiendo que cada nariz es un mundo, este jabón tiene un gran parecido con el aroma del Klar’s Rasierseife Lemongras, no son exactamente iguales, pero por ahí anda la cosa.
Este MdC tiene un maravilloso aroma cítrico, donde se distingue perfectamente el limón y “algo más”. En la propia página web hablaban de la “frescura inigualable del limón, pomelo y bergamota”.
Por primera vez, salvo en la variedad Sans Parfum, no aparece esa componente resinosa característica que le aportaba el benjuí. Para algunos imagino que será de agradecer.
Un aroma que me resulta muy agradable (me pirran los cítricos), fresco, que revitaliza e infunde energías. En resumen, una gozada.
Casa muy bien con el Myrsol Agua de Limón, pero también te puedes echar Mennen Green Tonic.
Una gran opción para primavera y verano. En mi modesta opinión faltaba este MdC (gracias San Martin, ¡has escuchado mis plegarias!). Quién sabe si volverán a sorprendernos con nuevos aromas. A ver las próximas Navidades…
No es precisamente barato, 49 €, y casi en vez de hablar del jabón surge el eterno debate del precio. En mi caso, os puedo asegurar que antes prefiero un MdC, que dos tocinetas americanas, tan de moda hoy en día (sin ánimo de polemizar y respetando por supuesto a los que os gusten estos jabones).
Totalmente recomendado.