Está claro que todos hemos pasado por el Proraso. Como también hemos pasado anteriormente por la Toja. El caso del descubrimiento del Proraso si que supone el encuentro con el nuevo mundo. Es algo en principio exótico y nuevo. Es el hallazgo de vida más allá del stick de toda la vida y sobre todo, el azicate quete lleva a buscar más.
En mi caso me hice con un tarro del proraso blanco por lo del te verde(aroma favorito de la señora Indesia) y el aloe que me sonaba a que era algo bueno de por si. Al principio muy bien, buena y fácil espuma, olor agradable y un cierto frescor. Es como la barrita del Palmolive que se comenta por ahí, está bien, peeero.... Ya te has picado. Has echado el ojo a la crema con extracto de higado de coco de nepal y ya le has aceptado al paypal. Los días de gloria del proraso han tocado a su fin. Ahora pasa a ser uno más de la rotación, en el mejor de los casos, y en el peor, el soporte inferior de nosecuantos tarros, que se amontonan sobre él. El rey ha muerto, viva el rey.
Por mi parte y tras descubrir la "british luxury" el tarrito ha caído un poco en desgracia, y bajo él solo se amontonan unos jabones con el nombre de un tal Dr.Harris, al que me gustaría ver afeitandose a navaja con su producto. A la ambulancia la llamo yo que no se preocupe. El caso es que frente a aromas tan evocadores como Jeremy street collection, Eton college, Mr Taylor (este señor no iba a tener problemas del de antes) o Grafton no tiene mucho que hacer. Me consta que todos ellos son aromas complejos (no es almendra, sándalo o lavanda), pero mientras que Proraso huele como un producto y funciona como un producto, los otros mencionados recrean en la imaginación ambientes de selecto club o barbería de finales del XIX. Creo que es por eso por lo que se paga.
Jodo que poetico estoy esta noche...
será la luna.
Salu2.
Indesio.